SBS lanza nuevo esquema para comparar costo efectivo de todas las tarjetas de crédito

10 07 2008

Publica cuatro cuadros de información referencial para que usuarios elijan la mejor opción

LIMA.- La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) lanzó hoy un nuevo esquema que permitirá a los consumidores comparar el costo efectivo de todas las tarjetas de crédito del sistema financiero nacional.

Esto forma parte de la campaña emprendida por la SBS para incentivar la cultura financiera en el país.

“Este esquema permitirá que los usuarios puedan comparar el costo efectivo de todas las tarjetas de crédito en igualdad de condiciones, estableciendo básicamente un monto similar para todos que es de 1,000 nuevos soles”, señaló el gerente de Productos y Servicios al Usuario de la SBS, Fernando Arrunátegui.

Explicó que la Tasa de Costo Efectivo Anual (TCEA) incluye todo lo que se paga por un crédito y se calcula sobre la base de un cronograma de pagos, es decir, incluye cargos, comisiones y Tasa Efectiva Anual (TEA).

Indicó que el esquema aparece a partir de hoy en la página web de la SBS con cuatro cuadros para comparar el costo efectivo anual de las tarjetas de crédito, ya que el consumidor peruano tiene diferentes patrones de consumo.

“Es importante que se sepa que todas las entidades que emiten tarjetas de crédito han ingresado información”, manifestó.

El primer cuadro contiene la información sobre las tarjetas de crédito clásicas bajo la modalidad de consumo revolvente, que es el crédito renovable en múltiples cuotas mes a mes, lo que genera un crédito sin fin conforme el cliente agrega nuevos consumos.

“Esta es la situación típica de las tarjetas de crédito en que uno paga, e inmediatamente después recupera la capacidad de endeudamiento”, explicó.

Este cuadro, que aparece en la página web de la SBS, tiene en cuenta un saldo promedio de 1,000 soles por consumos en modalidad de línea revolvente, y revela que una conocida casa comercial cobra una TEA de 109 por ciento; sin embargo, lo que realmente tendría que pagar el usuario (TCEA) ascendería a 181.85 por ciento.

“El usuario debe tener claro que la disposición de efectivo es sólo una facilidad, y que debe usarse sólo en casos extremos ya que tiene un costo más alto de lo normal de una tarjeta de crédito”, dijo Arrunátegui.

El siguiente cuadro es el referido a la tasa de costo efectivo para consumos en cuotas de la tarjeta de crédito asociada a establecimientos de consumo masivo (retail) con mayor número de clientes en cada empresa.

Este cuadro toma como referencia un consumo también por 1,000 soles a pagar en 12 cuotas y revela que la misma casa comercial cobra una TEA de 149 por ciento, pero la TCEA asciende a 203.79 por ciento.

Otro cuadro, que compara la tasa de costo efectivo para disposición de efectivo, indica que la tarjeta clásica de un conocido banco nacional cobra 79.38 por ciento de TEA, pero el costo efectivo (TCEA) termina siendo de 191.12 por ciento.

El último cuadro que publica la SBS da a conocer la tasa de costo efectivo para consumos en cuotas de la tarjeta de crédito clásica, y tiene como referencia el mismo monto a pagar en 12 cuotas.

Según este cuadro, una casa comercial conocida cobra una TEA de 149 por ciento, pero finalmente el usuario debe pagar una TCEA de 203.79 por ciento.

Fuente: http://pe.invertia.com/noticias/noticia.aspx?idNoticia=200807092134_ADN_77193692





Cualidades de las tarjetas de débito y las de crédito

10 07 2008

Cuál es la gran ventaja de las tarjetas de débito si con las de crédito tienes entre 10 y 50 días para pagar tus cuentas con solo firmar un papel? ¿Será el hecho que te evita endeudarte?

No cabe duda de que la tarjeta de débito es el medio de pago que más ha crecido en casi todo el mundo en los últimos años.

Su importancia es tal, que actualmente casi cualquier cuenta bancaria la incluye como el principal medio de acceso a los recursos que se depositan en ella.

A diferencia de las antiguas tarjetas de cajero automático, las tarjetas de débito también pueden ser utilizadas para pagar consumos y compras en los establecimientos afiliados.

En este sentido, basta presentar la tarjeta, aceptar el pago y el dinero instantáneamente será descontado de nuestro saldo.

Al utilizar una tarjeta de crédito, la gente puede pagar todos sus consumo en un plazo que va entre 10 y 50 días, obteniendo de esta manera financiamiento gratuito. ¿Por qué entonces la tarjeta de débito es preferida en la mayoría de las ocasiones?

En muchos paises de latinoamérica la respuesta podría ser sencilla: a raíz de varias crisis nacionales, muchas tarjetas de crédito fueron canceladas por falta de pago, y quienes las conservaron han tenido miedo de usarlas.

Sin embargo, esto no es del todo cierto ya que el fenómeno se da a escala mundial. La mayoría de la gente suele preferir el débito por razones psicológicas más que financieras: la paz interior que causa no tener deudas.

Es decir, se trata del sentimiento de las personas acerca de su propio dinero, de pagar con lo que hoy tienen.

UN GRAN PUNTO NEGATIVO

Mucha gente trata de simplificar su vida financiera utilizando una sola cuenta bancaria para administrarse. Utiliza su chequera para algunos gastos frecuentes, y su tarjeta de débito para pagar el resto de sus consumos.

Sin embargo, aún aquellos que las adoran tienen que afrontar un gran aspecto negativo inherente a ellas: cualquier uso, bueno o malo de las mismas, tiene un efecto inmediato sobre su saldo.

Es decir, en una tarjeta de crédito, cuando aparece en nuestro estado de cuenta algún cargo duplicado, fraudulento, o no reconocido, no tenemos que pagarlo hasta que no concluya la investigación del banco.

Esto no aplica para las tarjetas de débito, en donde nuestro saldo estará afectado hasta que haya un dictamen a nuestro favor (después de un proceso que puede llevar varios meses o años).

Es decir, un problema con nuestra tarjeta de débito puede destrozar nuestras finanzas personales en el corto plazo, como se ilustra en las siguientes situaciones:

1. Sistemas fuera de línea. En ocasiones existen problemas de comunicación entre los diferentes bancos, y los saldos que se obtienen en cajeros automáticos de otras instituciones muchas veces no están actualizados. Esto ha provocado una gran cantidad de sobregiros.

2. Cargos duplicados. La aparición de cargos duplicados es otro de los delicados problemas. Como los fondos de la cuenta relacionada a la tarjeta de débito se ven afectados inmediatamente, esto puede provocar muchos problemas de liquidez, o inclusive, de cheques devueltos por falta de fondos (con sus respectivas comisiones que son muy difíciles de recuperar a pesar de que se demuestre la responsabilidad del banco).

3. Cargos fraudulentos. Los fraudes con tarjetas de débito cada día son más usuales y han afectado seriamente el patrimonio de muchas personas honestas, quienes tienen que enfrentar largos y tediosos juicios para recuperar su dinero.

4. Robos. Cualquier uso que un ladrón haga de nuestra tarjeta de débito se verá inmediatamente reflejado en nuestro saldo, y difícilmente podremos hacer algo para recuperarlo (a menos que hayamos avisado a tiempo a nuestro banco).

¿Debemos dejar de utilizar, entonces, las tarjetas de débito? No. Sólo debemos aprender a manejarlas con mucho cuidado.

Fuente : El Economista Vía EFE/ Invertia





Mentes como paracaídas

10 07 2008

Todos hemos escuchado que la mente es como un paracaídas porque sólo funciona cuando está bien abierta. En igual forma, los líderes y los equipos logran mayor efectividad en sus metas si son capaces de abrirse a nuevas ideas y modos de trabajo. Esto no significa claudicar en sus conceptos, sino seguir creciendo a partir de ellos.

Toda organización experimenta dos fenómenos simultáneos: la evolución y la entropía. La primera se refiere a la condición normal de crecimiento y de complejidad para estar en capacidad de aspirar a retos más altos. El requisito esencial para el desarrollo de un equipo es poseer la inteligencia de convertirse en un sistema abierto, que toma del entorno los recursos que necesita para nutrir sus fortalezas, y regenerar sus energías con insumos que quizá no habían sido necesarios en sus fases anteriores de crecimiento.

La entropía, en cambio, es una ley que explica el ineludible deterioro progresivo y natural de toda organización, la reducción de sus recursos y de las relaciones que la conforman. En otras palabras, no importa qué tan exitoso sea un equipo, siempre sufrirá desgastes en sus ideas, orden interno, rutinas y relaciones. Aunque haya crecimiento, también presenciará esta entropía, la cual es más acelerada si se comporta como un sistema cerrado, autosuficiente, consumiendo sólo sus propios recursos. Michael Hammer dice al respecto: “Si pensamos que somos buenos, estamos muertos, el éxito del pasado no significa éxito en el futuro; las fórmulas para el éxito de ayer podrían ser garantías del fracaso para el mañana”.

Esta entropía se acentúa al mezclarse con la peligrosa sobreestimación de las capacidades propias y la subestimación de las que están fuera del equipo.

La evolución y la entropía interactúan mutuamente en todo equipo afectando su equilibrio y sus posibilidades para aspirar a resultados crecientes. Una mente abierta es un terreno fértil para sostener un proceso de evolución permanente que, por su fuerza, supera los efectos de la entropía. Verdi, compositor italiano, decía que es preciso no jubilar la mente y mantener la inteligencia atenta al nuevo saber.

“Cuanto más talento tiene un hombre, más se inclina a creer en el talento ajeno”, afirma Blaise Pascual. Por eso es que los equipos exitosos tienen la sabiduría de abrir su paracaídas mental. Sus miembros miran menos por el microscopio y más por el telescopio, porque saben que el futuro pertenecerá a los aprendices, a los que tengan la mente preparada para dejar entrar en ella las oportunidades.

¿Está usted sumando a la evolución o a la entropía de su equipo?

* German Retana es profesor de Incae.

Fuente: http://beta.americaeconomia.com/mba/mentes-como-paracaidas-2.html