Mentes como paracaídas

10 07 2008

Todos hemos escuchado que la mente es como un paracaídas porque sólo funciona cuando está bien abierta. En igual forma, los líderes y los equipos logran mayor efectividad en sus metas si son capaces de abrirse a nuevas ideas y modos de trabajo. Esto no significa claudicar en sus conceptos, sino seguir creciendo a partir de ellos.

Toda organización experimenta dos fenómenos simultáneos: la evolución y la entropía. La primera se refiere a la condición normal de crecimiento y de complejidad para estar en capacidad de aspirar a retos más altos. El requisito esencial para el desarrollo de un equipo es poseer la inteligencia de convertirse en un sistema abierto, que toma del entorno los recursos que necesita para nutrir sus fortalezas, y regenerar sus energías con insumos que quizá no habían sido necesarios en sus fases anteriores de crecimiento.

La entropía, en cambio, es una ley que explica el ineludible deterioro progresivo y natural de toda organización, la reducción de sus recursos y de las relaciones que la conforman. En otras palabras, no importa qué tan exitoso sea un equipo, siempre sufrirá desgastes en sus ideas, orden interno, rutinas y relaciones. Aunque haya crecimiento, también presenciará esta entropía, la cual es más acelerada si se comporta como un sistema cerrado, autosuficiente, consumiendo sólo sus propios recursos. Michael Hammer dice al respecto: “Si pensamos que somos buenos, estamos muertos, el éxito del pasado no significa éxito en el futuro; las fórmulas para el éxito de ayer podrían ser garantías del fracaso para el mañana”.

Esta entropía se acentúa al mezclarse con la peligrosa sobreestimación de las capacidades propias y la subestimación de las que están fuera del equipo.

La evolución y la entropía interactúan mutuamente en todo equipo afectando su equilibrio y sus posibilidades para aspirar a resultados crecientes. Una mente abierta es un terreno fértil para sostener un proceso de evolución permanente que, por su fuerza, supera los efectos de la entropía. Verdi, compositor italiano, decía que es preciso no jubilar la mente y mantener la inteligencia atenta al nuevo saber.

“Cuanto más talento tiene un hombre, más se inclina a creer en el talento ajeno”, afirma Blaise Pascual. Por eso es que los equipos exitosos tienen la sabiduría de abrir su paracaídas mental. Sus miembros miran menos por el microscopio y más por el telescopio, porque saben que el futuro pertenecerá a los aprendices, a los que tengan la mente preparada para dejar entrar en ella las oportunidades.

¿Está usted sumando a la evolución o a la entropía de su equipo?

* German Retana es profesor de Incae.

Fuente: http://beta.americaeconomia.com/mba/mentes-como-paracaidas-2.html

 


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s